consiguiente terminar con el gobierno, tan pronto como puede, y a cuyo interés, al día siguiente de haberlo abandonado y de haberse llevado toda su fortuna consigo, le importa un bledo que todo el país sea tragado por un terremoto.
No pretendo, sin embargo, con nada de lo que aquí he dicho, arrojar ninguna imputación odiosa sobre el carácter general de los servidores de la compañía de las Indias Orientales, y mucho menos sobre el de ninguna persona en particular. Es el sistema de gobierno, la situación en la que se encuentran, lo que pretendo censurar; no el carácter de quienes han actuado en él. Obraron como su situación naturalmente lo dictaba, y quienes han clamado con más fuerza en su contra probablemente no habrían obrado mejor por sí mismos. En la guerra y en la negociación, los consejos de Madrás y Calcuta se han conducido en varias ocasiones con una resolución y