El trabajo anual de cada nación es el fondo que originalmente le proporciona todas las necesidades y comodidades de la vida que consume anualmente, y que consisten siempre, o bien en el producto inmediato de dicho trabajo, o bien en lo que se adquiere con ese producto a otras naciones.
Por consiguiente, según que este producto, o lo que con él se adquiere, guarde una mayor o menor proporción con el número de quienes lo han de consumir, la nación estará mejor o peor provista de todas las necesidades y comodidades de que menester tenga.
Pero esta proporción debe estar regulada en toda nación por dos circunstancias diferentes:
- primera, por la habilidad, la destreza y el juicio con que su trabajo es aplicado por lo general; y,
- segunda, por la proporción entre el número de los que se emplean en un trabajo útil y el de aquellos que no lo son.
Cualquiera que sea el suelo, el clima o la extensión territorial de una nación determinada, la abundancia o la escasez de su provisión anual debe depender, en esa situación particular, de esas dos circunstancias.
La abundancia o escasez de este suministro también parece depender más de la primera de esas dos circunstancias que de la segunda. Entre las naciones salvajes de cazadores y pescadores, cada individuo capaz de trabajar se emplea más o menos en una labor útil, y se esfuerza por proporcionar, tan bien como puede, las necesidades y comodidades