Las circunstancias contrarias, el abandono del cultivo y de las mejoras, la caída en el precio real de cualquier parte del producto bruto de la tierra, el aumento en el precio real de las manufacturas debido a la decadencia del arte y de la industria manufactureros, la disminución de la riqueza real de la sociedad, todo tiende, por otra parte, a bajar la renta real de la tierra, a reducir la riqueza real del terrateniente, a disminuir su poder de compra, ya sea del trabajo o del producto del trabajo de otras personas.
El producto anual total de la tierra y del trabajo de cada país, o lo que es lo mismo, el precio total de ese producto anual, se divide naturalmente, como ya se ha observado, en tres partes: la renta de la tierra, el salario del trabajo y los beneficios del capital; y constituye una renta para tres órdenes diferentes de personas: para aquellos que viven de la renta, para aquellos que viven del salario y para aquellos que viven del beneficio. Estos son los tres grandes órdenes originales y constituyentes de toda sociedad civilizada,