una docena, un centenar o más hombres, Newton habría tenido el derecho, e incluso habría estado obligado por el deber … a eliminar a la docena o al centenar de hombres con el fin de dar a conocer sus descubrimientos a toda la humanidad. Pero de ello no se sigue que Newton tuviera derecho a asesinar a la gente a diestra y siniestra y a robar todos los días en el mercado.
Luego, según recuerdo, mantengo en mi artículo que todos... bueno, los legisladores y líderes de hombres, como Licurgo, Solón, Mahoma, Napoleón, etcétera, fueron todos sin excepción criminales, por el simple hecho de que, al promulgar una nueva ley, transgredían la antigua, legada por sus antepasados y considerada sagrada por el pueblo, y tampoco se detenían ante el derramamiento de sangre si ese derramamiento —a menudo de personas inocentes que luchaban valientemente en defensa de la ley antigua— era útil a su causa. Es notable, en verdad, que la mayoría, e incluso la gran mayoría de estos bienhechores y líderes de la humanidad, fueran culpables de terribles carnicerías. En resumen, sostengo que todos los grandes hombres, o incluso los hombres un poco fuera de lo común, es decir, capaces de aportar alguna palabra nueva, deben por su propia naturaleza ser criminales... más o menos, por supuesto. De lo contrario, les resulta difícil salir del camino trillado; y permanecer en el camino trillado es algo a lo que no pueden someterse, debido también a su propia naturaleza, y a mi modo de ver, en verdad, no deben someterse