amarillo», Katerina Ivanovna apartó a Sonia de un empujón y se abalanzó sobre la dueña de la pensión para cumplir su amenaza.
En aquel minuto se abrió la puerta y Piotr Petrovitch Luzhin apareció en el umbral. Se quedó escrutando a los presentes con ojos severos y vigilantes. Katerina Ivanovna se precipitó hacia él.