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VII. Una disputa erudita

Policiano. Mejor y mejor. Policiano encontró los versos muy bonitos y sumamente jocosos: tanto mayor era la lástima que estuvieran seriamente incorrectos, y puesto que Scala había alegado que los había escrito a imitación de un epigrama griego, Policiano, al encontrarse en tan buenos términos de amistad, le adjuntaría un epigrama griego de su autoría sobre el mismo insecto en cuestión —no, podemos suponer, con el deseo de humillar a Scala, sino más bien de instruirlo—; dicho epigrama contenía una ingeniosa ocurrencia acerca de Venus, Cupido y el culex, de una clase muy del gusto de aquel periodo, basada en parte en el hecho zoológico de que el jején, al igual que Venus, nació de las aguas.

Scala, en su réplica, suplicó decir que sus versos jamás se habían destinado a un erudito con un olfato tan delicado como el de Poliziano, el más cercano de todos los hombres vivos a la perfección de los antiguos, y de un gusto tan estricto que hasta el esturión debía parecerle insípido; defendió sus propios versos, no obstante, aunque en verdad hubieran sido escritos a la ligera, sin corrección, y pensados como una distracción amigable durante el calor del verano para sí mismo y para aquellos amigos que se conformaban con la mediocridad, no siendo él, Scala, como cierta otra gente que cortejaba la publicidad a través de los libreros. Por lo demás, apenas tenía el griego suficiente como para descifrar el sentido del epigrama que tan bondadosamente le habían enviado, por no hablar de saborear sus elegancias; pero —el epigrama era de Poliziano—, ¿qué más cabía añadir? Aún así, a modo de posdata, temía que la comparación que su incomparable amigo hacía del mosquito con Venus, debido a su origen en las aguas, resultara en muchos aspectos delicada. Por un lado, Venus podría ofenderse; y por el otro, a menos que el poeta pretendiera una alusión a la doctrina de Tales, ese origen frío y húmedo le parecía dudoso a Scala en el caso de un animal tan aficionado al calor; un pez tal vez fuera una mejor comparación, o, cuando se trataba de la capacidad de volar, un águila, o incluso, si se tenía en consideración la oscuridad, un murciélago o un búho habrían sido un paralelo menos oscuro y más oportuno, etcétera, etcétera.

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