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nydus/Don QuixotePublic
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Table of Contents

XL

De las cosas que tocaban y pertenecían a esta aventura y a esta memorable historia.

Verídica y verdaderamente todos aquellos que gusten de semejantes historias han de mostrar su agradecimiento a Cide Hamete, su autor original, por el escrupuloso cuidado que ha tenido en ponernos ante los ojos todas sus mínimas particularidades, sin dejar cosa alguna, por menuda que sea, que no la manifieste y declare.

Pinta los pensamientos, descubre las imaginaciones, responde a las tácitas preguntas, aclara las dudas, acalla los reparos y, en fin, los puntos más menudos que el más curioso desea saber los manifiesta claramente.

  • ¡Oh, autor renombrado!
  • ¡Oh, don Quijote gracioso!
  • ¡Oh, Dulcinea famosa!
  • ¡Oh, Sancho Panza chocarrero!

¡Todos y cada uno, viváis siglos innumerables para gusto y pasatiempo de los moradores de la tierra!

La historia prosigue diciendo que, cuando Sancho vio desmayada a la Dolorida, exclamó: > «Juro por la fe de hombre de bien y por los antepasados de todos mis Panzas, que jamás he visto ni oído, ni mi señor me ha contado, ni pasado por su pensamiento, tal aventura como esta. ¡Mil demonios te lleven, por no decirte mal nombre, Malambruno, de encantador y de gigante! ¿No hallaste otro género de castigo para estas pecadoras que encambrarlas? ¿No fuera mejor —y mejor les

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