CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Don QuixotePublic
Página 777 de 1353
Table of Contents

X

Por cierto que no. Pues ¿qué va a buscar? Voy a buscar a una princesa, y nada menos, y en ella al sol de la hermosura y a todo el cielo junto. Y ¿dónde piensa hallar todo eso, Sancho? ¿Dónde? En la gran ciudad del Toboso. Y bien, ¿a quién va a buscar en ella? Al famoso caballero Don Quixote de la Mancha, que desfacer entuertos, da de comer al sediento y de beber al hambriento. Está muy bien todo eso, mas ¿sabe vuestra merced dónde es la casa, Sancho? Mi amo dice que ha de ser algún palacio real o suntuoso castillo. Y ¿la ha visto vuestra merced por ventura alguna vez? Ni yo ni mi amo la hemos visto jamás. Y ¿parecele a vuestra merced que sería justo y acertado que los del Toboso, sabiendo que vais con intención de andar mariposeando por sus princesas y alborotando a sus señoras, viniesen y le molieran las costillas a palos y no le dejasen hueso sano? Tienen, por cierto, mucha razón, si no reparan en que yo voy mandado, y que “mensajero sois, amigo; no tenéis la culpa”. No fíes en eso, Sancho, que son los manchegos tan cólericos como honrados, y no pasan por bromas de nadie. ¡Voto a Dios que si huelen vuestra pista, que os pesará, os lo aseguro! ¡Andá, bellaco! ¡Allá te las aúyes! ¿Por qué voy yo a buscar tres pies al gato, por gusto ajeno; y más cuando buscar al Toboso por Dulcinea es buscar a Marica en Ravena, o al bachidor en Salamanca? ¡El diablo, el diablo y nadie más es el que me ha metido en este

Tal fue el soliloquio que Sancho hizo entre sí, y la conclusión a que vino fue decirse de nuevo: —Bien, a todo hay remedio, si no es a la muerte, debajo de cuyo yugo hemos de pasar todos, a nos pese o no nos pese, acabada la vida. Yo he visto por mil señales que este mi amo es un loco rematado, y aun también yo no le debo nada, pues soy más lerdo que él, cuando le sigo y le sirvo, si es verdadero el refrán que dice: «Dime con

777