Si la decisión anterior acerca de la bolsa del ganadero había despertado la admiración de los circunstantes, esta provocó su risa; con todo, las órdenes del gobernador se cumplieron al fin.
Todo esto, habiéndolo tomado por escrito su cronista, fue despachado inmediatamente al duque, que lo esperaba con gran deseo; y dejemos aquí al buen Sancho, que su amo, congojado en extremo del alma por la música de Altisidora, nos pide ahora que le atendamos.