Fue construido, o según dicen algunos restaurado, por Alfonso VI poco después de su ocupación de Toledo en 1085, y llamado por él San Servando en honor a un mártir español, nombre que posteriormente se modificó a San Servan (forma con la que aparece en el Cantar de mio Cid ), San Servantes y San Cervantes: respecto a este último, el Handbook for Spain advierte a sus lectores contra la suposición de que tenga algo que ver con el autor de Don Quijote .
Ford, como bien sabe cualquiera que le haya tomado como compañero y consejero por los caminos de España, rara vez se equivoca en asuntos de literatura o historia. En este caso, sin embargo, está en un error. Tiene todo que ver con el autor de Don Quijote, pues son de hecho estos viejos muros los que le han dado a España el nombre del que hoy se siente más orgullosa.
Gonzalo, al que se acaba de hacer mención, como es fácil de concebir, no vio con agrado la apropiación