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nydus/Don QuixotePublic
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XIII. En el cual se da fin a la historia de la pastora Marcela, con otros sucesos

verdad que desde aquel tiempo a este ningún inglés haya matado cuervo alguno? Pues en tiempo de este buen rey se instituyó aquella famosa orden de caballería de los Caballeros de la Tabla Redonda, y sucedieron los amores de don Lancelot del Lago con la reina Ginebra, siendo alcahueta y consorte dellos aquella tan honrada señora Quintañona, de donde nació aquel tan sabido romance y tan cantado por nuestra España—

“Oh, jamás sin duda hubo caballero Tan servido por mano de dama, Como fue servido el tal Lanzarote llamado Cuando de Bretaña vino⁠—

“con todo el dulce y deleitable curso de sus amorosos y belicosos fechos.

Transimitida, pues, desde aquel tiempo acá, fue esta orden de caballería extendiéndose y dilatándose por muchas y diversas partes del mundo; y en ella fueron famosos y esclarecidos por sus fechos el gran Amadís de Gaula, con todos sus hijos y nietos hasta la quinta generación, y el valiente Felixmarte de Hircania, y el nunca como se debe alabado Tirante el Blanco, y casi en nuestros días habemos visto y oído y platicado con el invencible caballero don Belianis de Grecia.

Esto, pues, señores, es ser caballero andante, y lo que he dicho es la orden de su caballería, de la cual, como ya he dicho, estoy yo, pecador, profeso, y lo que profesaron los dichos caballeros eso mismo profeso yo; y así voy por estas soledades y despoblados buscando las aventuras, con determinación de ofrecer mi brazo y mi persona al mayor peligro que la fortuna fuere servida de ofrecerme, en socorro de los flacos y menesterosos”.

Por estas palabras suyas pudieron los caminantes cerciorarse de la falta de juicio de don Quijote y del género de locura que le dominaba, de lo cual sintieron la misma admiración que todos sentían al principio de

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