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nydus/Don QuixotePublic
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XXV. Que trata de las extrañas cosas que al valiente caballero de la Mancha sucedieron en la Sierra Morena, y de su

imperios, y de dar ílas y mercedes y otras grandezas, a uso de andante caballería, debe de ser todo viento y mentira, y todo comino o camanduca, o como le querremos llamar; porque ¿quién hay que oyese a vuestra merced llamar bacía de barbero el yelmo de Mambrino, y que no caiga en la cuenta de que el que tal dice y atina debe de tener el juicio trastornado? La bacía traigo yo en el talego, bollada y todo, y la llevo a casar a remendar para hacerme la barba en ella, si Dios me da gracia que algún día vea a mi mujer y a mis

—Mira, Sancho —dijo don Quixote—, por quien allí juraste, agora digo que tienes el más limitado entendimiento que tiene ni ha tenido escudero en el mundo. ¿Es posible que en todo este tiempo que andas conmigo no has venido a conocer que todas las cosas de los caballeros andantes parecen quimeras, necedades y desvaríos, y que todo se rige por contrarios? Y no porque así sea en realidad de verdad, sino porque siempre anda un harto escuadrón de encantadores mudándonos las cosas y trocándolas como se antojaren, y según fueren inclinados a hacernos mal o bien; y así, lo que a ti te parece bacía de barbero, me parece a mí el yelmo de Mambrino, y a otro le parecerá otra cosa; y fue gran providencia del sabio que es de mi parte hacer que parezca bacía a todos lo que verdaderamente es yelmo de Mambrino, por ser de tanto precio, que, andando conmigo, todo el mundo me persiguiera por quitármele; pero, como ven que no es más de una bacía de barbero, no se curan de él, como se mostró bien en aquel que le quiso bastear y le dejó en el suelo sin llevarle, que, ¡a fe!, si le conociera, que jamás le dejara. Guárdale, amigo, que por agora no le tengo menester; antes bien, me tengo de quitar todas estas armas y quedarme tan desnudo como nací, si me da en fantasear de seguir antes a Roldán que a Amadís en la penitencia que tengo de hacer.

Así hablando llegaron al pie de una alta montaña que como pico aislado se levantaba entre las otras que la rodeaban.

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