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nydus/Don QuixotePublic
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XXXII

que, al otro día, habiéndola visto Sancho, mi escudero, en su propia figura, que es la más hermosa del mundo, a mí se me apareció rústica y fea, y no nada bien hablada, siendo ella la discreción misma. Y pues yo no soy ni, por lo que se deja entender, puedo ser encantado, ella es la encantada, la herida, la mudada, trocada y transformada; en ella se han vengado de mí mis enemigos, y por ella viviré en perpetuas lágrimas, hasta verla en su pristino ser. He dicho esto para que nadie repare en lo que Sancho dijo del binar o cernir de Dulcinea; que, pues a mí me la mudaron, no es mucho que a él se la trocasen. Dulcinea es ilustre y bien nacida, y de los linajes de El Toboso, que son muchos, antiguos y buenos. No pequeña parte ha de caber a la sin par Dulcinea en esto, por quien su villa será famosa y celebrada en los venideros siglos, como lo fue Troya por Helena y España por La Cava, aunque con mejor título y tradición. Otra cosa quiero que vuestras mercedes entiendan: que Sancho Panza es uno de los más graciosos escuderos que jamás sirvieron a caballero andante; tiene a veces una simplicidad tan aguda, que causa no pequeño contento a pensar si es simple o si es agudo; tiene tretas que le condenan por pícaro y torpezas que le confirman por bobo; duda de todo y creyéndolo todo; cuando pienso que se va a caer de tonto, sale con unas agudezas que le levantan al cielo. En fin, no le trocaría por otro escudero, aunque me diesen una ciudad de añadidura, y por eso estoy en duda si será bien enviarle al gobierno que vuestra alteza le ha dado; aunque bien veo en él cierta aptitud para esto de gobernar, que, con un poco de reformar su entendimiento, se avendría con cualquier gobierno tan fácilmente como el rey con sus alcabalas; y más que ya sabemos por mucha experiencia que no es menester mucha habilidad ni muchas letras para ser gobernador, pues por ahí hay a cientos que apenas saben leer y gobiernan como unos girifaltes. Lo principal es que tengan buena intención y deseo de acertar en todo, que nunca les faltarán consejeros que les guíen y adiestren en lo que han

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