se supone que este impuesto sobre la tierra, como se le denomina, representa una quinta parte, no solo de la renta de todas las tierras, sino también de la de todas las casas y de los intereses de todo el capital social de Gran Bretaña, exceptuando únicamente aquella parte que está prestada al Estado o empleada como capital de explotación en el cultivo de la tierra. Una parte muy considerable del producto de este impuesto proviene de la renta de las casas y de los intereses del capital social. * El impuesto sobre la tierra de la ciudad de Londres, por ejemplo, a razón de cuatro chelines por libra, asciende a 123.399 libras, 6 chelines y 7 peniques. * El de la ciudad de Westminster, a 63.092 libras, 1 chelín y 5 peniques. * El de los palacios de Whitehall y St. James, a 30.754 libras, 6 chelines y 3 peniques. Una cierta proporción del impuesto sobre la tierra se distribuye de la misma manera entre todas las demás ciudades y municipios con fuero (towns corporate) del reino, y proviene casi en su totalidad, o bien de la renta de las casas, o bien de lo que se supone que son los intereses del capital comercial y social. Según la estimación, por tanto, por la cual se tasa a Gran Bretaña para el impuesto sobre la tierra, toda la masa de ingresos provenientes de la renta de todas las tierras, de la de todas las casas y de los intereses de todo el capital social —con la única excepción de aquella parte que está prestada al Estado o empleada en el cultivo de la tierra— no supera los diez millones de libras esterlinas al año, es decir, los ingresos ordinarios que el gobierno recauda de la población incluso en tiempos de paz. La estimación por la cual se tasa a Gran Bretaña para el impuesto sobre la tierra está, sin duda alguna, tomando el reino en su conjunto como promedio,
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II. De las fuentes de los ingresos generales o públicos de la sociedad
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