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nydus/MiddlemarchPublic
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Table of Contents

XVII

The clerkly person smiled and said Promise was a pretty maid, But being poor she died unwed.

El reverendo Camden Farebrother, a quien Lydgate fue a ver la noche siguiente, vivía en una antigua casa parroquial, construida de piedra, lo suficientemente venerable como para hacer juego con la iglesia frente a la cual se alzaba. Todos los muebles de la casa también eran antiguos, pero con otro grado de antigüedad: el del padre y el abuelo del señor Farebrother. Había sillas blancas pintadas, con dorados y guirnaldas, y algún retazo persistente de damasco de seda roja con rasgaduras. Había retratos grabados de Lores Cancilleres y otros abogados célebres del siglo pasado; y había viejos espejos de sobremesa para reflejarlos, así como las mesitas de madera de satén y los sofás parecidos a una prolongación de sillones incómodos, todos destacando sobre el oscuro friso de madera.

Esta era la fisonomía del salón en el que hicieron entrar a Lydgate; y había tres señoras para recibirlo, que también eran anticuadas, y de una respetabilidad marchita pero genuina: * La señora Farebrother, la madre de cabello blanco del vicario, con gorgueras y pañuelo de escrupulosa pulcritud, erguida, de ojos vivos y aún menor de setenta años; * La señorita Noble, su hermana, una diminuta anciana de aspecto más manso, con gorgueras y pañuelo decididamente más gastados y zurcidos; * y la señorita Winifred Farebrother, la hermana mayor del vicario, agraciada como él, pero agostada y sumisa como suelen estarlo las mujeres solteras que pasan la vida en ininterrumpida sujeción

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