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nydus/MiddlemarchPublic
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Capítulo XXV

Fred sentía en secreto que su porvenir estaba a salvo del cumplimiento de las profecías sarcásticas de Mary, aparte de ese «cualquier cosa» que él estaba dispuesto a hacer si ella se dignaba a definirlo. Jamás se atrevía en presencia de Mary a abordar el tema de sus expectativas respecto al señor Featherstone, y ella siempre las ignoraba, como si todo dependiera de él mismo.

Pero si alguna vez llegaba a tomar posesión de la propiedad, ella tendría que reconocer el cambio en su posición. Todo esto pasó por su mente con cierta modorra, antes de subir a ver a su tío. No se quedó más que un rato breve, excusándose con el pretexto de que estaba resfriado; y Mary no volvió a aparecer antes de que él se fuera de la casa.

Pero mientras cabalgaba de regreso a casa, empezó a ser más consciente de estar enfermo que de estar melancólico.

Cuando Caleb Garth llegó a Stone Court poco después del anochecer, Mary no se sorprendió, aunque raras veces tenía tiempo libre para hacerle una visita y no le gustaba en absoluto tener que hablar con el señor Featherstone. El viejo, por otra parte, se sentía incómodo con un cuñado al que no podía importunar, al que no le importaba que lo consideraran pobre, no tenía nada que pedirle y entendía toda clase de asuntos agrícolas y mineros mejor que él. Pero Mary había estado segura de que sus padres querrían verla, y si su padre no hubiera venido, ella habría obtenido permiso para irse a casa por una hora o dos al día siguiente.

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