CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/MiddlemarchPublic
Página 35 de 962
Table of Contents

II. El yelmo de Mambrino

cuanto creía!

Las deducciones de Dorothea podrán parecer exageradas; pero lo cierto es que la vida jamás habría podido continuar en ninguna época de no ser por esta generosa manga ancha con las conclusiones, la cual ha facilitado el matrimonio en medio de las dificultades de la civilización. ¿Acaso alguien ha comprimido alguna vez hasta reducirlo a su tamaño minúsculo y pilular el sutil entramado de las relaciones prematrimoniales?

—Ciertamente —dijo el buen Sir James—. A la señorita Brooke no se le exigirá que dé razones sobre las que prefiere guardar silencio. Estoy seguro de que sus razones le harían honor.

No estaba en lo más mínimo celoso del interés con que Dorothea había mirado a Mr. Casaubon: jamás se le ocurrió que una muchacha a quien estaba meditando proponerle matrimonio pudiera sentir algo por un ratón de biblioteca reseco de cerca de cincuenta años, excepto, en verdad, de una manera piadosa, como por un clérigo de cierta distinción.

35