Los estudiantes aplicados suelen verse afligidos por gotas, catarros, reumas, caquexia, bradifepsia, malos ojos, cálculos y cólicos, crudidades, opilaciones, vértigos, flatulencias, tisis y todas las enfermedades que provienen del exceso de sedentarismo: por lo general son flacos, resecos, mal encaras … y todo a causa de desmedidos desvelos y estudios extraordinarios. Si no dais crédito a la verdad de esto, examinad las obras del gran Tostado y de Tomás de Aquino; y decidme si esos hombres se tomaron fatigas.
Esta era la carta del señor Casaubon.
Mi querida señorita Brooke: Tengo el permiso de su tutor para dirigirme a usted sobre un asunto que me es más entrañable que ningún otro. No me equivoco, confío, al reconocer algo más profundo que una mera coincidencia de fechas en el hecho de que la conciencia de una necesidad en mi propia vida surgió de manera contemporánea a la posibilidad de conocerla a usted. Pues en la primera hora de nuestro encuentro tuve la impresión de su eminente y tal vez exclusiva idoneidad para suplir dicha necesidad (ligada, puedo decir, a una actividad de los afectos que ni siquiera las preocupaciones de una obra demasiado especial como para ser abandonada podía disimular de manera ininterrumpida); y cada sucesiva oportunidad de observación ha dotado a esa impresión de una profundidad mayor, al convencerme con más énfasis de aquella idoneidad que había preconcebido, y evocando así con más decisión esos afectos a los que acabo