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nydus/MiddlemarchPublic
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XXXII

un buen rincón donde sentarse y provisiones de comida. Eligió el rincón de la cocina, en parte porque le gustaba más y en parte porque no quería sentarse con Solomon, respecto al cual tenía una sólida opinión fraternal. Sentado en un sillón famoso y con su mejor traje, constantemente a la vista del buen yantar, tenía la confortable conciencia de estar en el establecimiento, mezclada con fugitivas sugerencias del domingo y la barra del Green Man; y le comunicó a Mary Garth que no se alejaría del alcance de su hermano Peter mientras ese pobre hombre siguiera sobre la tierra. Los molestos de una familia suelen ser los ingeniosos o los idiotas. Jonah era el ingenioso entre los Featherstone, y bromeaba con las criada cuando se acercaban al hogar, pero parecía considerar a la señorita Garth como un personaje sospechoso y la seguía con ojos fríos.

Mary habría soportado este único par de ojos con relativa facilidad, pero por desgracia estaba el joven Cranch, quien, habiendo venido desde los Llanos Terrosos para representar a su madre y vigilar a su tío Jonah, también consideraba su deber quedarse y sentarse principalmente en la cocina para hacerle compañía a su tío. El joven Cranch no era exactamente el punto de equilibrio entre el ingenio y el idiota —inclinándose ligeramente hacia el segundo tipo, y con un estrabismo tal que dejaba todo en la duda acerca de sus sentimientos, excepto que estos no tenían un carácter enérgico. Cuando Mary Garth entró en la cocina y el señor Jonah Featherstone comenzó a seguirla con sus fríos ojos de detective, el joven Cranch, al girar la cabeza en la misma dirección, parecía empeñado en hacer notar cómo bizqueaba, como si lo hiciera a propósito, a la usanza de los gitanos cuando Borrow les leía el Nuevo Testamento. Esto era ya demasiado para la pobre Mary; a veces le revuelve el estómago, a veces le arrebata la seriedad. Cierto día en que tuvo oportunidad, no

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