Le era imposible seguirlos, y solo pudo emprender el camino de regreso, triste, al mediodía, por el mismo sendero que había hollado esperanzado por la mañana.
Todas las luces habían cambiado para él, tanto por fuera como por dentro.
Le era imposible seguirlos, y solo pudo emprender el camino de regreso, triste, al mediodía, por el mismo sendero que había hollado esperanzado por la mañana.
Todas las luces habían cambiado para él, tanto por fuera como por dentro.