artículo en cuestión «emanaba» de Brooke de Tipton, y que Brooke había comprado en secreto el Pioneer unos meses atrás.
“Eso significa travesura, ¿eh?”, dijo el señor Hawley.
“Le ha dado la manía de ser un hombre popular ahora, después de andar arrastrándose como una tortuga perdida. Tanto peor para él. Lo tengo en la mira desde hace un tiempo. Le van a llover las críticas de lo lindo. Es un maldito mal casero. ¿Qué derecho tiene un hombre de rancia estirpe condal a venir a congraciarse con un grupo mezquino de votantes azules? En cuanto a su periódico, solo espero que sea él mismo quien escriba los artículos. Valdría la pena que lo pagáramos”.
“Tengo entendido que ha conseguido a un muchacho muy brillante para dirigirlo, capaz de escribir editoriales del nivel más elevado, a la altura de cualquiera de los periódicos de Londres. Y su intención es adoptar una postura muy firme sobre la Reforma”.