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nydus/MiddlemarchPublic
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XLI

Con fanfarronadas jamás pude prosperar, Pues la lluvia siempre llueve cada día.

Las transacciones a las que se refería Caleb Garth como llevadas a cabo entre el señor Bulstrode y el señor Joshua Rigg Featherstone en relación con las tierras anejas a Stone Court, habían dado lugar al intercambio de un par de cartas entre ambos personajes.

¿Quién dirá cuál puede ser el efecto de la escritura?

Si llega a haber sido esculpida en piedra, aunque yazca boca abajo durante eras en una playa abandonada, o «descanse silenciosamente bajo los tambores y las fanfarrias de muchas conquistas», puede terminar por revelarnos el secreto de usurpaciones y otros escándalos de los que se cuchicheaba hace muchos imperios: siendo este mundo al parecer una gigantesca galería de los susurros.

Tales condiciones se representan con frecuencia minuciosamente en nuestras insignificantes vidas. Así como la piedra que ha sido pateada por generaciones de patanes puede llegar, mediante curiosos y pequeños eslabones de causa y efecto, ante los ojos de un estudioso, por cuyas labores puede al fin fijar la fecha de invasiones y desentrañar religiones, un trozo de tinta y papel que durante mucho tiempo ha sido un inocente envoltorio o parche puede al fin ser abierto bajo el único par de ojos que tienen el conocimiento suficiente para convertirlo en el inicio de una catástrofe.

Para Uriel, que observa el curso de la historia planetaria desde el sol, un resultado sería exactamente tan casual como el otro.

Habiendo hecho esta comparación tan elevada, me siento menos incómodo al llamar la atención sobre la existencia de personas viles por

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