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nydus/MiddlemarchPublic
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XXIII

irreconciliable con aquellas alegres intuiciones que la naturaleza había sembrado en él. Y Fred se estremecía ante la idea de ser menospreciado por carecer de fondos para pequeñas deudas. Así fue como el amigo a quien decidió acudir resultó ser al mismo tiempo el más pobre y el más bondadoso: a saber, Caleb Garth.

Los Garth sentían mucho cariño por Fred, como él por ellos; pues cuando él y Rosamond eran pequeños, y los Garth pasaban por una mejor situación económica, el ligero vínculo entre ambas familias a través del doble matrimonio del señor Featherstone (el primero con la hermana del señor Garth y el segundo con la señora Vincy) había dado lugar a una relación que se mantenía entre los niños más que entre los padres: los niños merendaban juntos bebiendo en sus tacitas de juguete y pasaban días enteros jugando juntos.

Mary era una muchachita algo masculina, y Fred, a los seis años, la consideraba la mejor niña del mundo, convirtiéndola en su esposa con un anillo de latón que había recortado de un paraguas.

A través de todas las etapas de su educación había conservado su afecto por los Garth y su costumbre de ir a su casa como si fuera un segundo hogar, a pesar de que hacía mucho que se había interrumpido todo trato entre ellos y los mayores de su familia.

Aun cuando Caleb Garth prosperaba, los Vincy lo trataban a él y a su esposa con condescendencia, pues en Middlemarch existían sutiles distinciones de rango; y aunque los viejos fabricantes, ni más ni menos que los duques, no podían relacionarse exclusivamente con sus iguales, tenían la plena conciencia de una superioridad social inherente que se definía con gran precisión en la práctica, por más que apenas fuera expresable en teoría. Desde entonces, el señor Garth había fracasado en el negocio de la construcción, al que desgraciadamente se había dedicado además de a sus

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