for action. I found Mrs. Micawber in the closest and most uncompromising of bonnets, made fast under the chin; and in a shawl which tied her up (as I had been tied up, when my aunt first received me) like a bundle, and was secured behind at the waist, in a strong knot. Miss Micawber I found made snug for stormy weather, in the same manner; with nothing superfluous about her. Master Micawber was hardly visible in a Guernsey shirt, and the shaggiest suit of slops I ever saw; and the children were done up, like preserved meats, in impervious cases. Both Mr. Micawber and his eldest son wore their sleeves loosely turned back at the wrists, as being ready to lend a hand in any direction, and to “tumble up,” or sing out, “Yeo—Heave—Yeo!” on the shortest notice.
Así fue como Traddles y yo los encontramos al caer la noche, reunidos en los peldaños de madera, conocidos entonces como Hungerford Stairs, viendo la partida de un bote que llevaba a bordo parte de sus pertenencias.
Yo le había contado a Traddles el terrible acontecimiento, y eso lo había impresionado mucho; pero no cabía duda de la bondad de mantenerlo en secreto, y él había venido a ayudarme en este último servicio.
Fue allí donde aparté a Mr. Micawber y recibí su promesa.
La familia Micawber se hospedaba en una pequeña, sucia y destartalada taberna que por entonces estaba cerca de las escaleras, y cuyas salientes habitaciones de madera se asomaban al río. La familia, en su calidad de emigrantes, despertaba cierto interés en los alrededores de Hungerford y atraía a tantos mirones que nos alegró refugiarnos en su habitación. Era uno de los aposentos de madera de la planta alta, con la marea fluyendo por debajo. Mi tía y Agnes estaban allí, confeccionando afanosamente algunas pequeñas comodidades adicionales, en materia de ropa, para los niños.