CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/David CopperfieldPublic
Página 901 de 1405
Table of Contents

XXXIX. Wickfield y Heep

oportunidad de hablar con Agnes ni por diez minutos. Apenas pude enseñarle mi carta. Le propuse que saliera a pasear conmigo; pero como la señora Heep se quejaba repetidamente de que estaba peor, Agnes, con caridad, se quedó adentro para hacerle compañía. Cerca del atardecer salí solo, meditando sobre lo que debía hacer y si estaba justificado ocultarle a Agnes, por más tiempo, lo que Uriah Heep me había dicho en Londres; pues aquello comenzó a preocuparme de nuevo, y mucho.

No me había alejado lo bastante de la ciudad, por el camino de Ramsgate, donde había un buen sendero, cuando alguien a mis espaldas me llamó a través del polvo. Aquella figura desgarbada y el escaso abrigo eran inconfundibles. Me detuve, y Uriah Heep se me acercó.

—¿Y bien? —dije yo.

—¡Qué rápido andas! —dijo él—. Mis piernas son bastante largas, pero me has puesto a trabajar de lo lindo.

901