body instead of his head, on account of the stiffness of his cravat and spine. > “You have done a stealthy and unbecoming action, Mr. Copperfield. When I take a gentleman to my house, no matter whether he is nineteen, twenty-nine, or ninety, I take him there in a spirit of confidence. If he abuses my confidence, he commits a dishonourable action, Mr.
—Lo siento, señor, se lo aseguro —repliqué—. Pero nunca antes lo había pensado. Sinceramente, honestamente, de verdad, señor Spenlow, nunca antes lo había pensado. Amo a la señorita Spenlow hasta tal punto...
—¡Bah! ¡Tonterías! —dijo el señor Spenlow, enrojeciendo—. ¡Le ruego que no me diga en la cara que ama a mi hija, Mr. Copperfield!
—¿Podría defender mi conducta si no lo hiciera, señor? —repliqué con toda humildad.
“¿Puede defender su conducta si lo hace, señor?”, dijo el señor Spenlow, deteniéndose en seco sobre la alfombra de la chimenea.
- “¿Ha considerado su edad y la edad de mi hija, Mr. Copperfield?
- ¿Ha considerado lo que es socavar la confianza que debe existir entre mi hija y yo?
- ¿Ha considerado la posición social de mi hija, los proyectos que puedo contemplar para su porvenir, las intenciones testamentarias que pueda tener respecto a ella?
- ¿Ha considerado algo, Mr. Copperfield?”
“Muy poco, señor, mucho me temo”; le respondí, hablándole con todo el respeto y la tristeza que sentía; “pero créame, por favor, que he tenido en cuenta mi propia posición en el mundo. Cuando se la expuse, ya estábamos comprometidos—”