estar tranquilo, ya que uno de sus dos enemigos había muerto y el otro estaba consagrado a sus intereses.
Esta tranquilidad demostraba una cosa: que d'Artagnan aún no conocía a Milady.
estar tranquilo, ya que uno de sus dos enemigos había muerto y el otro estaba consagrado a sus intereses.
Esta tranquilidad demostraba una cosa: que d'Artagnan aún no conocía a Milady.