Hablo del abuso de la psicología, señores”.
Nuevos sonidos de aprobación y risas, a costa del fiscal, se dejaron oír en la sala.
No repetiré el discurso en detalle; solo citaré algunos pasajes del mismo, algunos puntos principales.
XI
No había dinero. No hubo ningún robo
Hubo un punto que llamó la atención de todos en el discurso de Fetyukóvich. Negó rotundamente la existencia de los malditos tres mil rublos y, por consiguiente, la posibilidad de que hubieran sido robados.
—Señores del jurado —comenzó—. Todo observador nuevo y sin prejuicios tiene que sentirse impresionado por una peculiaridad característica en el presente caso, a saber, la acusación de robo y la absoluta imposibilidad de probar que hubiera algo que robar. Se nos dice que se robó dinero —tres mil rublos—, pero si esos rublos existieron alguna vez, nadie lo sabe. Piénsenlo, ¿cómo hemos oído hablar de esa suma y quién ha visto los