que en su primera visita a Mócroe, Mitia debió de haberse gastado tres mil rublos, «o muy poco menos. ¡Tan solo piensen en lo que derrochó en aquellas gitanas! Y en cuanto a nuestros mugrientos campesinos, no fue cuestión de tirar medio rubio a la calle, les hizo regalos de veinticinco rublos a cada uno, por lo menos, no les daba menos. ¡Y cuánto dinero simplemente le robaron! Y si alguien robaba, no dejaba recibo. ¿Cómo iba uno a atrapar al ladrón si él se pasaba el tiempo tirando el dinero? Nuestros campesinos son unos ladrones, ya saben; no se preocupan por sus almas. ¡Y cómo se portaba con las chicas, las chicas de nuestro pueblo! ¡Están completamente acomodadas desde entonces, se lo digo yo, antes eran pobres!». Recordó, de hecho, cada concepto de gasto y lo sumó todo. Así que la teoría de que solo se habían gastado mil quinientos y
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Libro XII. Un error judicial
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