What suit of grace hath Virtue to put on If Vice shall wear as good, and do as well? If Wrong, if Craft, if Indiscretion Act as fair parts with ends as laudable? Which all this mighty volume of events The world, the universal map of deeds, Strongly controls, and proves from all descents, That the directest course still best succeeds. For should not grave and learn’d Experience That looks with the eyes of all the world beside, And with all ages holds intelligence, Go safer than Deceit without a guide!
Ese cambio de planes y de rumbo en sus intereses que Bulstrode manifestó o dejó ver en su conversación con Lydgate, se había visto determinado en él por una dura experiencia que había atravesado desde la época de la subasta del señor Larcher, cuando Raffles había reconocido a Will Ladislaw, y cuando el banquero había intentado en vano un acto de restitución que pudiera mover a la Divina Providencia a detener unas consecuencias dolorosas.
Su certeza de que Raffles, a menos que estuviera muerto, regresaría a Middlemarch en poco tiempo, se vio confirmada. La víspera de Navidad había reaparecido en The Shrubs. Bulstrode estaba en casa para recibirlo e impedir su comunicación con el resto de la familia, pero no pudo evitar del todo que las circunstancias de la visita lo comprometieran y alarmaran a su esposa. Raffles resultó ser más ingobernable de lo que se había mostrado en sus apariciones anteriores; su estado crónico de inquietud mental, efecto creciente de la intemperie habitual, disipaba rápidamente cualquier impresión de lo que se le decía. Insistió en quedarse en la casa, y Bulstrode, sopesando dos clases de males, sintió que esta era al menos una alternativa no peor que la de que él fuera al pueblo.