CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Continental Op StoriesPublic
Página 293 de 1373
Table of Contents

La casa de la calle Turk

Their name, I learned, was Quarre; and they were an affectionate old couple. She called him “Thomas” every time she spoke to him, rolling the name around in her mouth as if she liked the taste of it. He called her “my dear” just as frequently, and twice he got up to adjust a cushion more comfortably to her frail back.

Tuve que tomar una taza de té con ellos y comer unas galletitas especiadas antes de lograr que me escucharan una pregunta.

Luego, la señora Quarre hizo pequeños chasquidos compasivos con la lengua y los dientes, mientras yo les contaba lo de la anciana que se había caído de un tranvía.

El viejo rezongó en su barba que era «una maldita vergüenza», y me dio un cigarro gordo y aceitoso.

Tuve que asegurarles que de la anciana ficticia se estaban haciendo cargo y que iba mejorando bastante; temía que fueran a insistir en que los llevaran a verla.

Finalmente me alejé del accidente en sí, y describí al hombre que buscaba.

«Thomas —dijo la señora Quarre—; ¿no es ese el joven que vive en la casa con la verja, el que siempre parece tan preocupado?».

El viejo se acarició la barba nevada y reflexionó.

—Pero, querida —gruñó al fin—; ¿no tiene el pelo oscuro?

Sonrió radiante a su esposo y luego a mí.

—Thomas es tan observador —dijo con orgullo—. Lo había olvidado; pero el joven del que hablé sí tiene el pelo oscuro, así que él no pudo ser quien vio el accidente en absoluto.

293