luchar.
Pero no me hacía ilusiones ni creía tener nada contra él.
Dummy Uhl me había dado una conexión entre el Hotel Irvington de The Whistler y Chang Li Ching.
Dummy Uhl había entrado en acción cuando lo acusé de estar metido en los asesinatos de los Shan.
Eso era todo lo que tenía, y eso era todo, salvo que Chang no había dicho nada que demostrara que no le interesaban los problemas de los Shan.
Bajo esta luz, lo más probable era que la muerte de Dummy no hubiera sido una ejecución planeada. Era más verosímil que me hubiera visto llegar, hubiera intentado liquidarme y mi guía lo hubiera despachado por interferir con la audiencia que Chang me había concedido. La vida de Dummy no debió de haber tenido mucho valor a los ojos del chino, ni a los de nadie más.