interceptarlo en la oficina de Vance Richmond. Probablemente se comunique ahí primero que nada”.
Media hora del poco tiempo que me quedaba la pasé escribiendo y enviando tres telegramas. El primero fue para Ashcraft.
La señora Ashcraft ha muerto. ¿Puede venir inmediatamente?
Los otros dos estaban en código. Uno fue a la sucursal de Kansas City de la Agencia de Detectives Continental, pidiendo que se enviara a un agente a Leavenworth para interrogar a Jamocha. El otro solicitaba que la sucursal de Los Ángeles hiciera que un hombre se encontrara conmigo en San Diego al día siguiente.
Luego salí corriendo hacia mis habitaciones por una bolsa con ropa limpia, y me dormí mientras volvía a viajar hacia el sur.