policía. Los banqueros y corredores de bolsa dicen que estaban saboteadas. Si fueron alteradas deliberadamente o si solo se descuidó su mantenimiento, Dios dirá, pero solo una de las malditas armas disparaba, y eso muy mal.
“La huida fue hacia el norte por Montgomery hasta Columbus. A lo largo de Columbus el desfile se disolvió, unos pocos coches a la vez, por las calles laterales. La policía tropezó con una emboscada entre Washington y Jackson, y para cuando lograron abrirse paso a tiros, los coches de los bandidos se habían dispersado por toda la ciudad. Muchos de ellos han sido recuperados desde entonces, vacíos.
“Todavía no se conocen todas las cifras, más o menos el marcador va así hasta el momento:
El botín llegará Dios sabe a cuántos millones; con mucho, el más jugoso obtenido jamás con armas de civiles.
- Diez y seis coppers fueron liquidados y tres veces esa cantidad heridos.
- Doce espectadores inocentes, empleados de banco y gente por el estilo murieron, y más o menos otros tantos quedaron maltrechos.
- Hay dos muertos y cinco baleados que podrían ser gánsteres o espectadores que se acercaron demasiado.
- Los bandidos perdieron siete muertos que sepamos y treinta y uno prisioneros, la mayoría sangrando por alguna parte.
“Uno de los muertos era Fat Boy Clarke. ¿Te acuerdas de él? Se abrió paso a tiros en un tribunal de Des Moines hace tres o cuatro años. Bueno, en su bolsillo encontramos un trozo de papel, un mapa de Montgomery Street entre Pine y Bush, la manzana del saqueo. Al dorso del mapa había instrucciones a máquina, que le decían exactamente qué hacer y cuándo hacerlo.