En ese momento se acercó la señora de Villefort.
—Gracias, querido amigo —dijo la señora Danglars, intentando sonreír—; ya pasó y me siento mucho mejor.
En ese momento se acercó la señora de Villefort.
—Gracias, querido amigo —dijo la señora Danglars, intentando sonreír—; ya pasó y me siento mucho mejor.