Jo era hijo del señor Snagsby «tan claramente como si una trompeta lo hubiera anunciado», y siguió al señor Snagsby cuando este hizo su última visita al muchacho, y si no era su hijo, ¿por qué fue?
La única ocupación de su vida ha sido, desde hace algún tiempo, seguir al señor Snagsby de aquí para allá, arriba y abajo, y juntar circunstancias sospechosas —y cada circunstancia ocurrida ha sido de lo más sospechoso—; y de este modo ha perseguido su objetivo de descubrir y confundir a su falso esposo, noche y día. Así fue como reunió a los Chadband y al señor Tulkinghorn, y conferenció con el señor Tulkinghorn sobre el cambio en el señor Guppy, y ayudó a sacar a la luz las circunstancias que interesan a la presente compañía, de paso y casualmente, hallándose siempre y en todo momento en la gran vía principal que ha de desembocar en la total exposición del señor Snagsby y en una separación conyugal.
Todo esto, la señora Snagsby, en calidad de mujer agraviada, amiga de la señora Chadband, seguidora del señor Chadband y doliente del difunto señor Tulkinghorn, viene a certificarlo bajo sello de confianza, con toda la confusión y el enredo posibles e imposibles, sin ningún móvil pecuniario en absoluto, sin más plan ni proyecto que el mencionado, y trayendo consigo, y llevando a todas partes, su propia densa atmósfera de polvo, surgida del batir incansable de su molino de celos.
Mientras este exordio está en marcha —y lleva su tiempo—, el señor Bucket, que ha visto a través de la transparencia del vinagre de la señora Snagsby de un solo vistazo, se confabula con su demonio familiar y dedica su astuta atención a los Chadband