“¡No!”
—Pues le aseguro a su señoría que tales visitantes han estado aquí y han sido recibidos aquí. Porque los vi en la puerta, y esperé en la esquina de la plaza hasta que salieron, y luego di un paseo de media hora para evitarlos.
—¿Qué tengo yo que ver con eso, o qué tienes tú? No te comprendo. ¿Qué quieres decir?
—Su señoría, vengo a ponerla en guardia. Puede que no sea necesario. Muy bien. Entonces solo he cumplido lo mejor que he podido con mi promesa a la señorita Summerson. Sospecho firmemente (por lo que Small ha soltado y por lo que le hemos arrancado con tirabuzón) que esas cartas que yo debía haber traído a su señoría no fueron destruidas cuando supuse que lo habían sido. * Que si había algo que pudiera salir a la luz, ha salido a la luz. * Que los visitantes a los que me he