del descuento. Saliendo al mundo a temprana edad y casándose tarde, tal como su padre había hecho antes que él, él también engendró un hijo austero y de mente aprensiva, el cual a su vez, saliendo al mundo a temprana edad y casándose tarde, se convirtió en el padre de Bartholomew y Judith Smallweed, mellizos. Durante todo el tiempo que consumió el lento crecimiento de este árbol genealógico, la casa de Smallweed, siempre dada a salir temprano al mundo y casarse tarde, se ha fortalecido en su carácter práctico, ha descartado todas las diversiones, ha desaprobado todo libro de historias, cuento de hadas, ficción y fábula, y ha desterrado toda frivolidad imaginable. De ahí el gratificante hecho de que no haya tenido ningún niño recién nacido en su seno y de que se haya observado que los hombrecitos y mujercitas completos que ha producido guardan parecido con monos viejos con algo deprimente en la cabeza.
En el tiempo presente, en el sombrío y pequeño saloncito situado unos cuantos pies por debajo del nivel de la calle —un saloncito lúgubre, austero y tosco, adornado únicamente con el más burdo tapete de bayeta y la más dura bandeja de té de chapa de hierro, y que ofrece en su carácter decorativo una no mala representación alegórica de la mente del abuelo Smallweed—, sentados en dos sillones de portero de crin negra, uno a cada lado de la chimenea, el achacoso señor Smallweed y su esposa disipan las rosadas horas. Sobre la hornilla hay un par de arcadores para las ollas y los teteros que es la ocupación habitual del abuelo