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nydus/Bleak HousePublic
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XIV. Comportamiento

cirujano respondió que no, que no había visto motivo para pensarlo. Era sumamente desconfiado, como solía ser la ignorancia, y siempre estaba más o menos bajo los efectos de la ginebra sin diluir, de la cual bebía grandes cantidades y a la cual él y su trastienda, como habríamos podido observar, olían fuertemente; pero no creía que estuviera loco, al menos por el momento.

De camino a casa, me gané de tal modo el afecto de Peepy comprándole un molino de viento y dos sacos de harina, que no permitía que nadie más le quitase el sombrero y los guantes, y no quería sentarse a cenar en ninguna otra parte que no fuera a mi lado.

Caddy se sentó al otro lado de mí, junto a Ada, a quien le contamos toda la historia del compromiso en cuanto regresamos.

Mimamos mucho a Caddy, y también a Peepy; y Caddy se alegró muchísimo; y mi tutor estuvo tan alegre como nosotros; y todos fuimos en verdad muy felices hasta que Caddy se marchó a casa por la noche en un coche de punto, con Peepy profundamente dormido, pero aferrado con fuerza al molino de viento.

He olvidado mencionar⁠—o al menos no lo había mencionado⁠—que el señor Woodcourt era el mismo joven cirujano moreno a quien habíamos conocido en casa del señor Badger. Ni que el señor Jarndyce lo invitó a cenar ese día. Ni que vino. Ni que cuando todos se hubieron ido y le dije a Ada: «¡Ahora, mi niña, charlemos un poco sobre Richard!», Ada se rio y dijo⁠—

Pero no creo que importe lo que dijo mi querida. Siempre estaba alegre.

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