de Richard y de Ada.
Los tres nos fuimos a casa juntos al día siguiente. Tan pronto como llegamos a la ciudad, Allan fue directamente a ver a Richard para llevarle nuestra feliz noticia a él y a mi adorada.
Tarde como era, tenía la intención de ir a verla por unos minutos antes de acostarme a dormir, pero primero fui a casa con mi tutor para prepararle su té y ocupar el viejo sillón a su lado, pues no me gustaba pensar en que estuviera vacío tan pronto.
Al volver a casa, descubrimos que un joven había pasado a verme tres veces en el transcurso de ese mismo día y que, habiéndosele dicho con motivo de su tercera visita que no se esperaba mi regreso antes de las diez de la noche, había dejado dicho que volvería sobre esa hora.
Había dejado su tarjeta tres veces. Mr. Guppy.