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nydus/Bleak HousePublic
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XIV. Comportamiento

a quien le indignaban mucho las botas de Peepy. El príncipe Turveydrop hizo entonces sonar las cuerdas de su rabel con los dedos, y las jóvenes se pusieron a pie firme para bailar. Justo en ese momento apareció por una puerta lateral el viejo señor Turveydrop, en todo el esplendor de su apostura.

Era un viejo obeso de tez postiza, dientes postizos, patillas postizas y peluca. Tenía un cuello de piel y el pecho del abrigo relleno, al que solo le faltaba una estrella o una ancha cinta azul para estar completo. Estaba estrujado, abultado, acicalado y ceñido con correas tanto como le era humanamente posible. Llevaba tal corbata (que le inflaba los ojos sacándolos de su forma natural), y tenía la barbilla y hasta las orejas tan hundidas en ella, que parecía como si tuviera que

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