La voz de la sociedad
Incumbe, por tanto, a Mortimer Lightwood responder a una invitación a cenar del señor y la señora Veneering, en la que solicitan su presencia, y manifestar que el señor Mortimer Lightwood tendrá el gusto de aceptar la otra honra.
Los Veneering han estado, como de costumbre, repartiendo infatigablemente invitaciones a cenar a la Sociedad, y cualquiera que desee participar en el juego haría bien en darse prisa, pues está escrito en los Libros de los Destinos Insolventes que Veneering sufrirá un estrepitoso desplome la próxima semana.
Sí.
Habiendo descubierto la clave de ese gran misterio de cómo las personas se ingenian para vivir por encima de sus posibilidades, y habiendo sobrecargado sus chanchullos como legislador delegado ante el Universo por los puros electores de Calzones-de-Bolsillo, sucederá la semana próxima que Veneering aceptará las Crestas de Chiltern, que el caballero de leyes en la confianza de Britania aceptará de nuevo los millares de Calzones-de-Bolsillo, y que los Veneering se retirarán a Calais, para vivir allí de los diamantes de la señora Veneering (en los cuales el señor Veneering, como buen marido, ha invertido de vez en cuando considerables sumas), y para relatar a Neptuno y a otros cómo, antes de que Veneering se retirara del Parlamento, la Cámara de los Comunes estaba compuesta por él mismo y los seiscientos cincuenta y siete amigos más queridos y antiguos que tenía en el mundo.
Asimismo acontecerá, en un período tan aproximado como sea posible, que la Sociedad descubrirá que siempre ha despreciado a