parte del señor Boffin, sino que es tan evidente que él es el hombre indicado para cubrir el déficit.
¡Y después las obras de caridad, hermano mío en Cristo! Y las más de las veces con dificultades, aunque también las más de las veces pródigas en los costosos artículos de imprenta y papel. Carta doble, grande, gorda y privada, sellada con corona ducal. «Nicodemus Boffin, Esquire. Mi querido señor: Habiendo consentido en presidir la próxima Cena Anual del Fondo de la Fiesta de la Familia, y sintiéndome profundamente impresionado por la inmensa utilidad de esa noble institución y la gran importancia de que sea respaldada por una lista de mayordomos que demuestre al público el interés que en ella toman hombres populares y distinguidos, he tomado sobre mí pedirle que acepte ser mayordomo en dicha ocasión. Rogando su favorable respuesta antes del 14 del presente, quedo, mi querido señor, su fiel servidor, Linseed. P. D. La cuota de mayordomo se limita a tres guineas».