Mr. Venus comienza a responder lúgubremente: «De sus palabras, de su propio puño y letra, de que no desea considerarse a sí misma, ni tampoco...», cuando Silas lo interrumpe con dignidad.
«¡No, señor! ¡Los recuerdos de nuestra casa, del amo George, de la tía Jane, del tío Parker, todo arrasado! ¡Todo ofrecido en sacrificio al favorito de la fortuna y al gusano del momento!».