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nydus/Our Mutual FriendPublic
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VI. El Basurero de Oro cae en peor compañía

El Basurero Dorado Cae en Peor Compañía

Sucedía que el señor Silas Wegg ahora rara vez atendía al favorito de la fortuna y gusano de la hora en su (del gusano y favorito) propia casa, sino que tenía instrucciones generales de aguardarlo dentro de un cierto margen de horas en el Bower.

El señor Wegg tomó este arreglo con gran enojo, porque las horas señaladas eran las de la tarde, y esas las consideraba preciosas para el progreso del movimiento amistoso.

Pero era muy propio de su carácter, le comentó con amargura al señor Venus, que el advenedizo que había pisoteado a esas eminentes criaturas, la señorita Elizabeth, el maestro George, la tía Jane y el tío Parker, opusiera su tiranía a su hombre de letras.

Habiéndose ocupado el Imperio Romano de labrar su propia destrucción, el señor Boffin apareció luego en un coche de punto con la Historia antigua de Rollin; y habiéndose descubierto que tan valiosa obra poseía propiedades letárgicas, se vino abajo más o menos por la época en que todo el ejército de Alejandro el Macedonio (constituido entonces por unos cuarenta mil hombres) rompió a llorar al unísono al ser este atacado por un escalofrío tras bañarse. Las guerras de los judíos, languideciendo asimismo bajo la capitanía del señor Wegg, el señor Boffin llegó en otro coche de punto con las Vidas de Plutarco, cuyas biografías

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