darme un beso, papá, y me gustaría echarle un vistazo a su pelo, porque lo ha tenido terriblemente descuidado en mi ausencia.
R. W. submitted his head to the operator, and the operator went on talking; at the same time putting separate locks of his hair through a curious process of being smartly rolled over her two revolving forefingers, which were then suddenly pulled out of it in opposite lateral directions. On each of these occasions the patient winced and winked.
“He decidido que necesito dinero, papá. Siento que no puedo mendigarlo, pedirlo prestado ni robarlo; y por eso he decidido que debo casarme con él”.
R. W. alzó los ojos hacia ella, tan bien como pudo dadas las circunstancias de la intervención, y dijo en tono de reproche: «¡Mi qu‑erida Bella!».
“He resuelto, digo, papá, que para conseguir dinero debo casarme con dinero. Como consecuencia de ello, siempre estoy buscando dinero que cautivar”.
“¡Mi queri-i-da Bella!”
—Sí, papá, ese es el estado de las cosas. Si alguna vez hubo una confabuladora mercenaria cuyos pensamientos y designios estuvieron siempre en su mezquina ocupación, esa adorable criatura soy yo. Pero no me importa. Odio y detesto ser pobre, y no seré pobre si puedo casarme con dinero. Ahora bien, tú estás deliciosamente despistado, papá, y en condiciones de asombrar al camarero y pagar la cuenta.
—Pero, querida Bella, esto es bastante alarmante a tu edad.
—Te lo dije, papá, pero no quisiste creerme —replicó Bella, con una agradable gravedad infantil—. ¿No es espantoso?