Codal
nydus/Our Mutual FriendPublic
Página 631 de 1361
Table of Contents

XIV. De firme propósito

Cuando el lazo en el que cayó superó de tal modo su primera intención que se vio a sí mismo anunciado por las autoridades policiales en los muros de Londres como muerto, aceptó confusamente la ayuda que le sobrevino, sin considerar cuán firmemente aquello debía de parecer consolidar a los Boffin en su acceso a la fortuna.

Cuando los vio, y los conoció, y aun desde su posición ventajosa de observación no pudo hallarles tacha alguna, se preguntó: «¿Y voy a volver a la vida para despojar a gente como esta?».

No había ningún bien que justificara someterlos a esa dura prueba.

Él había oído de labios de la propia Bella, cuando fue a llamar a la puerta en aquella noche en que alquiló la habitación, que el matrimonio habría sido por su parte completamente mercenario. Desde entonces la había puesto a prueba, con su propia persona desconocida y su supuesta posición, y ella no solo había rechazado sus avances, sino que se había ofendido por ellos.

¿Le correspondía a él la vergüenza de comprarla, o la bajeza de castigarla?

Sin embargo, al volver a la vida y aceptar las condiciones de la herencia, tenía que hacer lo primero; y al volver a la vida y rechazarlas, tenía que hacer lo segundo.

Otra consecuencia que jamás había previsto fue la implicación de un hombre inocente en su supuesto asesinato. Obtendría una retractación completa del acusador y enmendaría el error; pero era evidente que el error nunca se habría cometido si jamás hubiera planeado un engaño.

Luego, cualquier inconveniente o angustia mental que el engaño le costara, debía aceptarlo varonilmente con arrepentimiento como parte de sus consecuencias, y no proferir ninguna queja.

631