Más aves rapaces
Rogue Riderhood habitaba en lo más profundo y oscuro de Limehouse Hole, entre los fabricantes de aparejos, palos, remos y poleas, y los carpinteros de ribera, y las velerías, como en una especie de bodega de barco abarrotada de personajes de la ribera, algunos no mejores que él, otros mucho mejores y ninguno mucho peor.
El Hole, aunque por lo general no era demasiado remilgado en la elección de su compañía, se mostraba bastante esquivo respecto al honor de cultivar la amistad del Pícaro; le daba la espalda con más frecuencia que la mano amiga, y rara vez o nunca bebía con él a menos que fuera por cuenta de este.
Una parte del Hole, en realidad, albergaba tanto espíritu público y virtud privada que ni siquiera este fuerte estímulo lograba inclinarla a la buena camaradería con un acusador mancillado. Pero quizá tuviera como inconveniente en esta magnánima moralidad el que sus defensores consideraran que un testigo veraz ante la Justicia era el segundo personaje más desvecindado y maldito, después de uno falso.
A no haber sido por la hija a quien con frecuencia mencionaba, el señor Riderhood bien habría podido encontrar en el Agujero una mera tumba en lo que respecta a los medios que este le brindaría para ganarse la vida. Pero la señorita Pleasant Riderhood tenía cierta pequeña posición y contactos en Limehouse Hole. A la más pequeña de las pequeñas escalas, era una prestamista sin licencia, regentando lo que popularmente se