Entre sus transacciones prematrimoniales con el padre de Fledgeby, la madre de Fledgeby le había pedido dinero prestado en condiciones muy desfavorables sobre cierto derecho a herencia futura. Al hacerse efectiva la herencia poco después de haberse casado, el padre de Fledgeby se apoderó del efectivo para su uso y beneficio exclusivo.
Esto dio lugar a divergencias subjetivas de opinión, por no decir intercambios objetivos de sacabotas, tableros de chaquete y otros proyectiles domésticos similares, entre el padre de Fledgeby y la madre de Fledgeby, y aquello llevó a que la madre de Fledgeby gastara tanto dinero como pudo, y a que el padre de Fledgeby hiciera todo lo que no pudo para refrenarla.
La infancia de Fledgeby había sido, en consecuencia, tormentosa; pero los vientos y las olas se habían calmado en la tumba, y Fledgeby prosperaba a sus anchas.
Vivía en unos aposentos en el Albany, Fledgeby, y conservaba un aspecto aseado. Pero su fuego juvenil se componía enteramente de chispas de la piedra de afilar; y a medida que las chispas salían volando, se apagaban y nunca calentaban nada, tened por seguro que Fledgeby tenía sus herramientas en la piedra de afilar, y la hacía girar con ojo prudente.
Mr. Alfred Lammle came round to the Albany to breakfast with Fledgeby.
Present on the table,
- one scanty pot of tea,
- one scanty loaf,
- two scanty pats of butter,
- two scanty rashers of bacon,
- two pitiful eggs,
- and an abundance of handsome china bought a secondhand bargain.