—Se fue —murmuró Valentine—; ¡adiós, mi dulce Haydée—, adiós, hermana mía!
—¿Quién puede decir si volveremos a verlos jamás? —dijo Morrel con los ojos llenos de lágrimas.
—Querida —respondió Valentine—, ¿no acaba de decirnos el conde que toda la sabiduría humana se resume en dos palabras:
“ «¡Esperad y creed ( Fac et spera )!» ”